Mucha gente tiene la tendencia de no beber una sola gota de agua durante la sesión o clase de ciclo indoor con la esperanza de perder mayor volumen si no lo hacen,  pero lo que no tienen en cuenta es que la hidratación es un hábito fundamental en cualquier tipo de actividad física.

Es vital beber agua u otro tipo de bebida isotónica aun sin tener sed ya que la deshidratación tiene unos efectos muy negativos para el cuerpo.  Deberíamos beber unos 200 ml de líquido cada 20 minutos si estamos realizando una actividad física, llegando a beber entre 1 y 2 litros de agua durante la realización de una sesión.

Unos efectos negativos de la deshidratación son por ejemplo insomnio, dolor de cabeza, confusión, fatiga, vómitos, etc.